Taller de meditación en Bogotá

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Desde miles de años atrás, la cultura oriental ya tenía puesta toda su energía en practicar meditación, como medio para entrar en estados profundos que lleven a las personas a encontrar la paz interior y a ser más felices.

 

Para Papá Jaime, la meditación es parte fundamentantal de su vida, y como tal está incluída dentro de sus enseñanzas, por lo que ha creado talleres de meditación en Bogotá y varias ciudades de Colombia y el mundo.

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La meditación es un viaje fantástico

¨La meditación es un viaje fantástico en lo desconocido de tu mundo interior: allí recuperarás el espacio que has perdido a través de los años.¨ nos dice Papá Jaime acerca de la meditación.

 

En el taller de meditación en Bogotá y otras ciudades que imparte Papá Jaime, nos enseña que en la meditación, en lugar de estar tratando de focalizar hacia afuera, se focaliza hacia adentro, cuando cierras las ventanas del exterior y entras en tu mundo interior, observando y dejando aquietar tu mente. Es así como dejas que, poco a poco, tu consciencia, que ha estado dispersa y enredada en cosas diferentes, se centre interiormente y repose suavemente en ti.

 

La meditación es volver a lo básico, a tu hogar, a tu templo sagrado, en el que sólo el amor y la paz reinan. Es ser de nuevo un observador contemplativo con todos los sentidos, como cuando eras un niño; un testigo permanente de cada cosa que sucede a tu alrededor, como cuando observas un ave que vuela en el cielo azul. Ves el ave volando y escuchas claramente el sonido de su canto. Una cosa es el pájaro, o sea el objeto que observas, y otra cosa eres tú, el sujeto que está viendo y escuchando al pájaro. Pero cuando estás en un estado de relajación y silencio total, puedes ver y percibir la escena desde otra dimensión. Ves al pájaro volando y cantando, pero también te ves a ti observando a aquel pájaro. En ese momento, puedes comenzar a ver y experimentar más allá de tus sentidos, vas más allá del sueño profundo, pero estando consciente.

 

Lograr ese estado de consciencia es más que una experiencia; eres tú, es tu propio ser en toda su plenitud. Esto te da el poder de observar tranquilamente tu mente y ver cómo ella, lentamente, se va aquietando y se va quedando dormida. Es la esencia y el objetivo principal de la verdadera meditación. Es decir, no te asocias con lo que está sucediendo, simplemente eres un testigo consciente y abierto, que no tiene expectativas ni espera resultados. Simplemente observa. Eso es meditar; es mirar, observar sin importa qué observes. La idea es que permanezcas en todo momento consciente, en estado de alerta; cualquier cosa que hagas con consciencia será meditación.

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La verdadera esencia

Cuando dejas de ser simplemente el que hace y te conviertes en el que observa, podrás contemplar todo lo que sucede a tu alrededor. Esta es la verdadera esencia, el gran secreto de la meditación. En este momento, podrás hacer entonces cualquier cosa que te propongas, pequeña o grande, sin perder tu centro.

 

Cuando entiendas esto, debes comenzar a realizar actividades sencillas (caminar, tender tu cama, cepillar tus dientes, vestirte, desayunar, hacer deporte, etc.), permaneciendo atento para que estés siempre centrado en ti, sin que tu ser se altere. Encontrarás el verdadero sentido a la vida, ya que disfrutarás alegremente cada acción que realices sin prisa, ni afán, simplemente fluyendo. Tendrás una perspectiva diferente que te dará una visión amplia y totalmente nítida, porque estarás mirando desde afuera y te convertirás en un observador silencioso y tranquilo.

 

Aunque Papá Jaime enseña, en su taller de meditación en Bogotá y otras ciudades, las ideas básicas de la meditación, tanto de manera teórica como práctica, para ser realmente meditadores consumados, logrando obtener estados de consciencia altos, este proceso y esta práctica lo debes realizar experimentando de manera individual; no existe un manual, ni un compendio, ni una fórmula mágica para que logres que esto suceda instantáneamente. Es tan simple como si yo te digo, como que en mis años que llevo en el buceo y nadando desarrollé una técnica espectacular para bucear y nadar en olas de 10 metros y en mar picado, y te doy una charla y te entrego un CD con todas las técnicas y todas las herramientas para que las aprendas.  Llegas a tu casa, observas el video, lees el libro, revisas tus apuntes y continúas haciéndolo todos los días hasta que te lo aprendes perfectamente bien.

 

Al cabo de un tiempo, ya tienes toda la teoría y el conocimiento en tu mente,  yo te llamo y te digo que vayas conmigo al mar picado para que me muestres todo lo que has aprendido. Cuando te lances al mar picado, por más equipo y técnica sofisticada que tengas, si no has experimentado y practicado cómo respirar, cómo nadar, cómo relajar tu mente, cómo usar tu equipo y tus herramientas, te ahogarás. Exactamente igual a esto es la meditación.  Es un proceso paso a paso y, a medida que vas investigando, practicando y observando, nuevas puertas se te abrirán y encontrarás un abanico de posibilidades para mejorar tus habilidades y lograr desarrollar ese arte divino. Como dice un dicho popular, la práctica hace al maestro.

 

La idea es estar sereno y alegre todo el tiempo, o sea, estar alerta sin esfuerzo, en medio de cualquier inconveniente que se presente en nuestro mundo exterior. Esta es la esencia de la meditación. Es decir, debes entender y comprender, más que luchar contra las cosas externas que no puedes cambiar. Cuando luchas contra la oscuridad, no puedes hacer nada, pero si enciendes una pequeña vela, inmediatamente la oscuridad desaparece. Así mismo es la meditación; cuando apagas la luz de una linterna en una noche de luna llena, no ves nada al principio, pero a los pocos segundos, empiezas a ver lo que antes no podías.

 

La meditación te da el poder de disfrutar plenamente lo que tienes en el momento (seres queridos o cualquier cosa material) y te ayuda a trascender el estado del ego, el causante de todos tus sufrimientos (no le das importancia a lo que la gente dice de ti, no te preocupas por impresionar a los demás, te liberas del desgaste producido por tratar de ser mejor que los demás y por estar comparándote con ellos, dejas de sentir rencor y angustia en tu corazón y moldeas naturalmente tu carácter); también, te da el poder de continuar disfrutando plenamente el momento, aunque perdieras por alguna razón cualquiera de estas cosas que te brindan bienestar, placer y seguridad, o si ellas desaparecieran de tu vida.

 

Si quieres participar del taller de meditación en Bogotá, y otras ciudades, de Papá Jaime, entra a www.papajaime.com y busca los retiros de fin de semana, ya que en todos ellos se practica meditación.