Servir a los demás

Los niños que viven en la calle tienen que soportar las inclemencias del tiempo. Para comer tienen que robar, y para robar se tienen que drogar, en un círculo vicioso que parece una pesadilla. Son noches enteras a la espera de un pedazo de pan, de una mano amiga.  Es un frío en el alma, un resentimiento total, una desesperación única. Nunca es de día, nunca amanece, las noches son incansables. Siempre a la espera de qué vendrá, en un círculo infinitamente largo.

 

Es increíble la tortura a que están sometidas estas pequeñas almas, estos angelitos que lo único que han hecho es haber nacido sin un padre, sin una madre que los hayan querido.  Porque estos niños no fueron el fruto del amor sino el resultado de la irresponsabilidad, el abuso y la violencia.  Fueron niños que cuando se encontraban en el vientre de su madre, lo único que soportaron fue frío, humedad, desesperación, falta de afecto….noches enteras de sufrimiento.  Desde entonces, ya estos niños traían el estigma del rechazo y el abandono.

 Por desgracia estos ángeles de Dios llegan a la vida en contra de lo que sus padres hubiesen querido. Y es muy dura la marginación a que se ven sometidos cuando comparten la calle con los transeúntes, pues son blanco casi permanentemente de miradas despectivas.  Ustedes se pueden imaginar lo que es un hogar para estos niños: quizás una caja de cartón o una alcantarilla; es un purgatorio lleno de sorpresas.

 ¿Cómo ayudar a un niño que está en la calle?

 1.No los rechaces: Cuánto no darían estos niños por unas palabras dulces, por una mano amiga que se les acercara y les mostrara una luz al final del túnel.  Lo triste es que muchos de ellos no conocen otra cosa que el rechazo.  Pasamos apurados a su lado y nuestra mirada, más que compasión, muchas veces refleja juicio y señalamiento, pues cuando juzgamos somos inclementes. Dios no juzga y nosotros sí. La próxima vez que tengas la oportunidad ante tus ojos y veas a alguien que tiene hambre, que está desesperado en la calle, dale una oportunidad, dale un pedazo de pan,escúchalo,  dale tu mano, tu tiempo y una sonrisa. 

2.Comprendamos que cada persona tiene su propia vida, su propia aventura:  Si una señora está en la calle con sus hijos, en condiciones infrahumanas, lo más seguro, no es porque quiera que sus hijos aguanten hambre: no hay ninguna mamá que sea tan mala. Son las circunstancias las que la obligan a tratar de sobrevivir en un mundo lleno de violencia, terror, maltrato infantil y odio hacia ciertas clases sociales. Y muchas veces nosotros vemos a esa mamá pidiendo limosna – porque si no lo hace se muere del hambre- y a pesar de ver a esos niños expuestos al hambre, al frío y a la desesperación, nos resulta más fácil decir:  “Vieja mala gente, vieja degenerada, ¡cómo explota a los niños”.

 

3.No juzgues: En lugar de juzgar, podemos detenernos y compartir un pedazo de pan, una mirada de cariño con ese niño, con ese jóven, con esa señora, con esa familia. Podemos buscar la forma de que esa señora pueda conseguir una manera de mantenerse o un empleo, y algún lugar para que pueda sobrevivir en condiciones menos injustas. 

Duele ver cómo, en nuestro afán por conquistar, por atesorar más riquezas, más cosas, más beneficios para nosotros, nos olvidamos de servir.  Y eso nos distancia enormemente del camino de la vida.


Papá Jaime
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1 comentario en “Servir a los demás”

  1. Sandra Margarita Vanegas Reyes

    Que belleza. Cómo podemos cambiar la vida de una persona con actos de amor, que no llevan sacrificio, y si pueden hacer tanto, mi corazón se conmovió tanto.
    Desde que era niña, amaba ver a Papá Jaime salvando a los niños de las alcantarillas, y hoy cuando entre a descargar el audio para cambiar nuestra mente, lo hice, lo oí y me encantó, pero no quise cerrar y ya, tuve que entrar a mirar toda la página y entre a LA FUNDACIÓN, y mi corazón se llenó de tanto amor y tan FELICIDAD que no hay palabras con las que pueda expresar todo lo lindo que siento.
    Yo también e recibido mucho amor de personas llenas de amor, yo estudié en la FUNDACIÓN SAN FELIPE NERI, FUMDIR, RECIBI MUCHÍSIMO AMOR, RESPETO, DIGNIDAD, APARTE DE RECIBIR EL ESTUDIO Y LA REHABILITACIÓN FÍSICA . LO QUE MAS HIZO BIEN EN MI VIDA, FUE TANYO AMOR Y RESPETO.

    DOY GRACIAS A DIOS POR CADA UNA DE LAS PERSONAS QUE EXITEN EN EL MUNFO , CON UN CORAZÓN LLENO DE AMOR COMO EL DE PAPÁ JAIME Y TODOS SIS COLABORADORE DESDE LA DISTANCIA. LO QUIERO HACER.

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