Guía y consejero espiritual en Colombia

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En la navidad de 1973, Jaime Jaramillo, Papá Jaime, vivió una experiencia que cambió su vida y lo llevó a su verdadera misión: ayudar a todos los niños que vivían en las calles y alcantarillas de Colombia a salir de la oscuridad. Ante sus ojos, una niña que vivía en las calles murió arrollada por un camión, cuando recogía la caja de una muñeca. Al ver que la caja que la pequeña recogió estaba vacía, comprendió su misión.

Desde ese entonces, él creó la Fundación, Niños de los Andes, convirtiéndose en un defensor ferviente de los derechos de los niños y consolidándose como guía y consejero espiritual en Colombia. La Fundación, cuya labor social tiene más de 30 años de trayectoria, ha ayudando a miles de niños y adolescentes.

A los seres humanos del siglo XXI nos han programado para tener, para poseer: tener una carrera profesional, un automóvil último modelo, una casa grande, una pareja, hijos, éxito, dinero, y si se puede, tener fama. Incluso los modelos educativos contemporáneos nos enseñan una habilidad  que consideran muy importante: las competencias; ser los mejores es la meta. Pero… ¿Los mejores en qué?

Guía y consejero espiritual en ColombiaHoy en día es común que, ante las preguntas fundamentales que el hombre se ha planteado desde los orígenes de la humanidad, como: ¿Quién soy?, ¿Para qué estoy aquí?, ¿Cuál es el sentido de mi vida?, ¿Cuál es mi misión?, ¿Para qué nací?, entre otras, no obtengan respuesta. Cientos de personas viven con un vacío interior, que tratan de llenar con drogas, alcohol, comportamientos compulsivos, incluso con parejas con las que no son felices, pero de quienes dependen a nivel emocional, pues los usan como un paliativo de su soledad. La constante búsqueda por la felicidad en lugares alejados del interior nos aleja de nuestro espíritu, de la verdadera razón de nuestra existencia, y que es causa de la infelicidad.

Detrás de las conductas negativas suele existir la emoción más profundamente arraigada, aquella que nos lacera y nos hace actuar, casi siempre en forma negativa e irracional: el miedo. Este miedo es el resultado de la programación a la que nuestro cerebro ha sido expuesto, y que se esconde detrás de acciones como la búsqueda constante de la belleza y la juventud (miedo a envejecer y morir), los celos y el control por la pareja (miedo a la soledad y al abandono), la adicción por el trabajo (miedo a la pobreza, o a enfrentar situaciones internas, como problemas con la pareja o los hijos), entre muchas otras situaciones cuyo resultado traen la infelicidad.

 

¿Qué podemos hacer para recuperar la felicidad, la paz y la armonía en nuestras vidas? La búsqueda por la paz, la felicidad y la armonía del interior con el exterior es realizada por miles de personas todos los días, quienes buscan respuestas desesperadamente, pero son pocos los que entienden que la respuesta está ahí, más cerca de lo que creen: en la espiritualidad.