El miedo domina mi vida ¿Qué puedo hacer?

Reflexiona y hazte la siguiente pregunta: ¿Durante estos últimos quince días, cuál ha sido el tema central que te ha llegado a través de Internet, la televisión, las redes sociales, la prensa y las llamadas telefónicas de tus amigos y conocidos? ¿Qué has visto y escuchado en la calle? ¿Cómo te has sentido? Con seguridad la mayoría de los temas de los que has hablado y comentado, están rodeados de miedos profundos, pero no te has dado cuenta.  Si el miedo invade y contamina tu mente, comienzas a disparar miles de pensamientos negativos que se repiten inconscientemente, generando en ti un desequilibrio interno. (Descarga gratis Audio para manejar tu mente subconsciente Este desequilibrio se reflejará en tus emociones, las cuales el cuerpo somatiza, la mente materializa y ahogan al espíritu en un círculo vicioso sin salida. Esto hace que comiences a atraer la enfermedad, el estrés y todo tipo de crisis, desde lo material hasta lo espiritual. El impacto del miedo en la sociedad La muerte llegó a un pueblo y comenzó a caminar por todas sus calles, con la intención de llevarse a todos los habitantes con ella. El cura, al verla, le preguntó por sus intenciones y la muerte le dijo que iba a enviar una epidemia, exterminando a todos los habitantes. El cura le suplicó que tuviera piedad, que rezaría mucho, pero que no se llevara a sus habitantes. La muerte después de escucharlo y ver sus súplicas, le dijo que si rezaba fervientemente, probablemente ella  no se llevaría a nadie. Incluso le dijo que si continuaba rezando por muchos días, ella podría aburrirse, cambiar de parecer e irse para otro pueblo. El cura decidió encerrarse en su iglesia a rezar día tras día incansablemente. Al tercer día decidió abrir las puertas de su iglesia y para su sorpresa, vio que la muerte había arrasado con casi todo el pueblo.  Muy contrariado, salió en busca de la muerte y al encontrarse con ella le reclamó porque había violado su pacto. La muerte con su cínica sonrisa lo mira a los ojos y le dice: “Reverendo Padre, yo no he incumplido nuestra promesa. Todos los muertos que tu ves a tu alrededor se murieron de puro y físico miedo al verme. Fue el miedo a la muerte lo que los mató.¨    Si te sientas a observar detalladamente nuestra historia, te darás cuenta que vivimos en una sociedad que no sabe vivir sin miedo. Desde todo tipo de ángulos nos están asustando, ya que existe un culto al miedo. Hoy en día vivimos con miedo a la soledad, miedo a la enfermedad, miedo a la vejez, miedo a la muerte, etc. Por eso, cuando miramos el Covid, la crisis económica, el calentamiento global y la neurosis que actualmente estamos viviendo, entendemos que el problema es de inconsciencia. Estamos dormidos como robots, conectados a un televisor, a un teléfono o un computador, desde donde nos manipulan, controlan y extorsionan en el miedo (Te puede interesar: Cartilla cerrando ciclos que duelen). Desde hoy, si queremos encontrar paz interior, no confiemos en toda la información o desinformación suministrada a través de los medios de comunicación. Las palabras que  vienen desde la manipulación o el miedo, no podrán tener eco en nuestras vidas,  si somos conscientes de lo que estamos oyendo.  Finalmente, esto me hace recordar un proverbio que vi en la entrada de un monasterio en las montañas del Tíbet que decía: 
“Puedes obligar a alguien a comer, pero no puedes obligarle a sentir hambre; puedes obligar a que te elogien, pero no  a que sientan admiración por ti;  puedes obligar a que te cuenten un secreto, pero no a inspirar confianza; puedes obligar a alguien a acostarse, pero no a  dormir; puede obligar a que te sirvan, pero no a que te amen; puedes obligar a que te hablen, pero no a que te escuchen”.
(Visited 139 times, 2 visits today)

Deja un comentario

Ir arriba