Conferencista colombiano empresarial

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Papá Jaime, conferencista colombiano empresarial, ha llevado sus mensajes de amor y paz interior a grupos en muchos lugares del mundo, ayudando a las empresas a brindar mayor felicidad a sus colaboradores, y uno de sus mensajes más inspiradores es sobre el servicio: El servicio no se impone, se despierta.

Todas las empresas tienen algo en común: son prestadoras de servicios para sus clientes, y de su personal depende el éxito en gran medida. ¿Qué sucede entonces cuando los colaboradores tienen una actitud negativa hacia el cliente y el público en general? Las personas pueden sentirse atacadas, contagiarse del mal humor de un empleado enojado, y podría traducirse en resultados no favorables en las ventas de la empresa.

 Servir implica querer prestar ayuda de forma natural, adoptar una actitud positiva, de colaboración, que no solo se limite a recibir un intercambio económico (me pagas para que trabaje), sino una colaboración permanente a los demás, una cualidad que les insta a ayudar a personas en la calle, a los animalitos, a la pareja, al planeta en donde vivimos; la actitud de servir hace la vida más ligera y reconfortante a los demás, pero sobre todo a la persona que brinda el servicio. Por el contrario, las personas que no tienen como cualidad el gusto por servir, suelen descargar parte de sus obligaciones a otros, se niegan a participar en proyectos de equipo, incluso es frecuente que lleguen tarde, inventen excusas para faltar, o que se aprovechen de la buena voluntad de otros al delegarles su trabajo. Sin embargo, detrás de estas actitudes suele haber algo más profundo; es común que los colaboradores acudan estresados, cansados, sin sentirse motivados a su trabajo, ya sea por problemas personales o porque realmente no les gusta su trabajo.

Estas personas, que viven en el ego, prestan sus servicios haciendo el menor esfuerzo posible, sin ganas, buscando la oportunidad para abandonarlo; la pereza se manifiesta en ellos, pues desearían estar descansando cómodamente en casa, en vez de prestando sus servicios, y eso les hace contar los días para que llegue el viernes (o su día de descanso), y odiar las últimas horas del domingo, porque saben que regresarán a sus actividades en poco tiempo. Esta falta de amor por el servicio puede tener un impacto negativo no solo en las ventas, sino en la salud emocional de miles de personas que diariamente van a trabajar. Probablemente hayas escuchado sobre el síndrome de burnout laboral, que se manifiesta como una actitud negativa, depresiva, como resultado del estrés en el trabajo. Pero, cuando amamos nuestro trabajo, ese estrés no existe, pues la alegría de ejercer profesionalmente es mayor.

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Una persona que ha aprendido a servir, sabe superar los pensamientos y actitudes negativas

Las emociones negativas nos enferman, el estrés hace que se libere cortisol como respuesta, y esta hormona provoca que se incremente el azúcar en la sangre, así como la presión arterial, lo que se traduce en un estado de alerta, defensivo; la persona estresada se siente atacada con facilidad, y responde de forma hostil. En cambio, una persona que ha aprendido a servir, sabe superar los pensamientos y actitudes negativas, ya que ha encontrado felicidad en el dar; se encuentra tan agradecida con la vida, que cada día se levanta con una sonrisa, sintiéndose feliz, y su vibra positiva atrae más felicidad, más amor. Cuando servimos, ayudamos a alguien desinteresadamente.

 

Para Papá Jaime, conferencista colombiano empresarial, el servicio no se enseña, se inspira. Él, siendo un gran ejemplo de servicio amoroso a los demás, nos enseña que el triángulo vibracional: amor, gratitud y servicio son las claves para un cambio a nivel energético, magnético, electroquímico, mental y espiritual, logrando conocer la verdadera misión de cada persona en este mundo: ser feliz y ayudar a otros a ser felices. Papá Jaime enseña a activar el triángulo vibracional del servicio, que también llama el triángulo de la conciencia. El servicio es mágico, porque cuando una persona comienza a servir, desinteresadamente, transforma su vida, se siente dichoso, alegre, feliz. Las leyes del karma son infalibles: sembramos lo que cosechamos.

 

Por más de 40 años, Papá Jaime, conferencista colombiano empresarial, ha servido amorosamente a miles de niños y adolescentes colombianos, rescatándolos de las alcantarillas para regalarles un futuro más prometedor, a través de su Fundación Niños de los Andes; pero también brinda ayuda a quien lo necesita, a través de su organización Liderazgo Papá Jaime, llevando sus mensajes de amor, paz, felicidad a empresas y grupos de personas que buscan un cambio duradero en sus vidas.

 

A las personas nos han enseñado a competir, a tener, a acumular objetos que demuestren a los demás cuán ricos y exitosos somos, nos han enseñado a criticar… Sin embargo, esas actitudes negativas les llevan a una “alcantarilla” emocional, donde no son felices: están hambrientos de amor, enfermándose de estrés. Los mensajes de Papá Jaime han ayudado a miles de personas a salir de esas alcantarillas emocionales, que les impiden alcanzar la felicidad y reconectarse con su SER.  Las empresas, más allá de generar dinero, tienen una misión: trascender, empezar a dejar huella, y la mejor forma para hacerlo comienza con su personal, quien tiene en sus manos el potencial para el éxito de la empresa, y quien hace mucho por la compañía para la que trabaja, aunque sus esfuerzos muchas veces pasan desapercibidos.

 

Si tú, como dueño de una empresa o líder de un grupo de personas que tienen una meta en común, buscas un conferencista colombiano empresarial para llegar al corazón de los miembros de tu equipo, quienes a su vez pueden llegar al corazón de sus clientes, te invitamos a conocer los mensajes de Papá Jaime a través de su sitio web, sus libros, entrevistas y podcasts.