¿CÓMO PUEDES AMAR A ALGUIEN SIN PERDERTE A TI MISMO EN EL PROCESO?

El apego se nutre del miedo y estos miedos son el origen de todo el sufrimiento humano. Papá Jaime.
Algunas personas, cuando aman, lo hacen hasta olvidarse por completo de sí mismas, entrando en una dependencia total y absoluta hacia esa persona.
A Patricia, amiga de mi infancia, quien encontré hace unos años sumergida en la oscuridad de la calle del cartucho en Bogotá, le ocurrió. Ella era una mujer feliz, luminosa, generosa, y siempre dispuesta a dar lo mejor de ella. Sin embargo, ante la muerte de su marido e hijo, perdió su norte, dejó de escucharse y terminó ahogada en el vicio y el alcohol. Patricia, sin darse cuenta había vivido toda su vida dependiendo de sus seres queridos, lo que le generó un apego impresionante y una vez los perdió, su vida se derrumbó.
¿Qué significa amar con amor propio?
Amar con amor propio es amar sin desaparecer. Es compartir desde la plenitud, no desde el vacío. Cuando el amor nace desde el centro, se convierte en expansión; cuando nace desde la carencia, se vuelve dependencia.
La neurociencia lo confirma, ya que nuestra manera de vincularnos está marcada por los primeros lazos de la infancia. Si aprendimos a amar desde el miedo a perder, nuestro cerebro repite ese patrón una y otra vez.
Pero lo maravilloso es que el cerebro puede reprogramarse y aprender una nueva forma de amar, una donde el amor propio y la conexión se sostienen al mismo tiempo.
Para comenzar a impactar tu cerebro de una manera diferente te recomiendo que comiences a realizar diariamente una práctica de conexión interior, donde al levantarte lo primero que hagas sea repetirte con los ojos cerrados y la mano derecha en tu corazón: ¨Yo soy el poder creador de mi realidad. Disfruto amorosamente de todas la cosas que hoy están llegando a mi vida¨. Repítela 3 veces, sintiendo que es verdad y reconociéndote como el ser maravilloso que eres.
¿Cómo diferenciar el amor sano de la dependencia emocional?
El amor sano da alas; la dependencia las corta. En el amor consciente, cada uno puede ser él mismo sin miedo. En la dependencia, uno necesita al otro para existir.
Cuando hay dependencia, el cerebro vive en alerta ya que libera cortisol, la hormona del estrés. Pero cuando el amor se vive desde la calma, se activa la oxitocina, la hormona de la confianza. Y los estudios sobre vínculos emocionales confirman que nuestro cuerpo responde diferente cuando ama desde el miedo o desde el amor y la libertad.
¿Cómo mantener tu identidad dentro del amor?
No tienes por qué elegir entre amar a otros o ser tú mismo. El amor verdadero, lejos de exigir que renuncies a ti, te invita a compartirlo.
Cuando honras tus espacios, tus pasiones y tus tiempos, fortaleces tu corteza prefrontal, la parte del cerebro que te da claridad y autorregulación. Es decir, amar sin perderte también te hace mentalmente más fuerte.
Para lograr mantener tu identidad hay muchas opciones de ejercicios que puedes hacer diariamente de manera consciente. Uno de ellos es que frente al espejo, digas tres cualidades tuyas que existen más allá del amor romántico. Por ejemplo: “Soy creativo, soy luz, soy perseverante¨. Entre más las repitas, más tu cerebro recordará que no necesitas aprobación externa para sentirte valioso.
Reprogramar el vínculo interno
La ciencia hoy confirma lo que el corazón ya intuía: el amor también se aprende a nivel celular.
Cada pensamiento, cada emoción y cada vínculo activan en el cerebro y en los genes respuestas que pueden abrirnos o cerrarnos al bienestar. Cuando vivimos relaciones desde el miedo o la necesidad, el cuerpo produce más cortisol —la hormona del estrés—, y las conexiones neuronales asociadas al placer y la calma comienzan a debilitarse.
Pero cuando aprendemos a amar desde la presencia, desde el amor propio y la gratitud, se activa un proceso hermoso llamado neuroplasticidad, y es cuando el cerebro literalmente crea nuevas rutas que nos permiten sentir, pensar y relacionarnos de manera más libre.
La epigenética, por su parte, ha demostrado que nuestros estados emocionales pueden influir en la expresión de los genes vinculados con la felicidad, la energía y la resiliencia. (Kaliman et al., 2014). Amar conscientemente, entonces, no solo sana el alma… también transforma la biología.

¿Y si mi pareja depende emocionalmente de mí?
Acompañar a alguien que no sabe estar solo requiere empatía, pero también límites. No puedes sanar por el otro, pero sí puedes inspirar y mostrar el camino con tu ejemplo. La dependencia no se cura con control, sino con presencia.
Amar sin perderse: el camino de regreso a ti
Hay quienes creen que amar sin perderse es no amar tanto. Pero es amar desde el alma, sin temores, sin exigirte nada ni olvidar nada. Es recordar que el amor más grande comienza cuando te eliges a ti mismo.
Si sientes que te has perdido en el amor y quieres comenzar a amar sin perderte, es el momento de tomar decisiones drásticas, ya que, con seguridad, lo que sientes te está desgastando y no te deja ser feliz. Es importante actuar cuanto antes y dejar ese estado de pasividad, inconformismo, tristeza o ansiedad que te rodea. Recuerda que siempre puedes regresar a ti.
La decisión de lo que realmente quieras hacer con tu vida está en tus manos. Eres el único que puedes elegir y decidir qué quieres hacer. Si abres tu mente y tu corazón, podrás ver más allá de tus apegos y entender cuál es la verdadera esencia del amor. En ese momento, te liberarás y podrás volver a nacer y ya nada ni nadie te harán sufrir.
Si quieres profundizar en este tema, en el libro de Te amo…pero soy feliz sin ti y en el audio del mismo nombre que encuentras en la tienda www.papajaime.com encontrarás muchas herramientas que te ayudarán en tu proceso hacia la luz. También encuentras allí meditaciones, conferencias, retiros de fin de semana y programas que te acompañarán en el camino de reconectar con tu esencia y aprender a amar desde la libertad interior.