Semillas para el Alma

COSECHA LO QUE SIEMBRAS



¿Qué pasa que todo me sale mal?

Identifica lo que sucede en tu interior. Anota, en una libreta que guardarás por un tiempo, cada una de las cosas que identifiques en tu caso específico, de acuerdo a tu situación.

a. Plantea el problema.
Ejemplo: Me despidieron de la empresa y estoy desempleado y sin dinero.

b. Identifica la emoción.
Ejemplo: Miedo al futuro.

c. Identifica el sentimiento.
Ejemplo: Siento que mi vida se derrumbó.

d. Identifica el pensamiento, (cada persona puede tener un pensamiento diferente de acuerdo a su situación).
Ejemplo: No soy capaz de salir adelante sin ese empleo. No sé en qué más trabajar.

e. Identifica la creencia.
Ejemplo: Sin dinero soy infeliz, soy un don nadie.

2. Experimenta todos estos pensamientos, sentimientos y emociones en tu corazón, hasta el límite, es decir, intensifícalos. No tengas miedo de que esto te cause dolor.

3. Concentra toda tu atención en el origen de ese dolor.

4. Ahora, toma todos esos sentimientos y míralos desde una percepción diferente a ti. Imagina que esos pensamientos, sentimientos y emociones están en una pantalla de cine y tú los observas desde tu asiento, pero no te involucras, ni te asocias con ellos. Simplemente los observas y sólo dejas que fluyan y que pasen. Así, empezarás a disociarte de ese dolor, y verás que todos esos pensamientos han sido creados estrictamente por tu mente contaminada por el ego. Permite que esa creación elaborada por tu mente sea desintegrada, desmaterializada; libérala y suéltala. Entiende que tú no eres esa emoción, no eres esos sentimientos, no eres ese dolor. Sólo obsérvalos y déjalos que se vayan desmaterializando.

5. A partir de hoy, cada vez que ese pensamiento negativo regrese a tu mente, realiza una afirmación verbal en voz alta y reemplaza ese pensamiento negativo por el opuesto en positivo. Deja que ese pensamiento empiece a emanar libremente de tu corazón, basado en el amor, no en el temor. Ejemplo: “Agradezco  las cosas simples y lindas que tengo en este momento. Soy un ser de luz, amor y abundancia. El universo tiene infinitas posibilidades para mí”. Repite esto tres veces en voz alta siempre que ese pensamiento negativo venga a tu mente.

Todas las mañanas al despertar, comienza por agradecer y piensa durante cinco minutos que eres un ser lleno de luz, amor, paz y felicidad. Enfoca toda tu atención en las cosas positivas que quieres conseguir.

6. Tómate un tiempo para pensar sin miedo en las metas y objetivos a corto plazo que quieres lograr. Imagina el tipo de empleo que quisieras conseguir y qué otro tipo de ingresos podrías lograr. Hay un abanico de múltiples oportunidades para ti; solamente debes explorar tus dones, cualidades y conocimientos.

7. Dibuja en un papel todo aquello que quieres conseguir y elabora un plan de acción cronológico con metas concretas a corto plazo.

8. Visualiza eso que quieres conseguir. Siéntelo, experiméntalo y vívelo con todos tus sentidos, como si ya lo hubieras conseguido. Cierra tus ojos y haz una imagen vívida. Imagina lo que harías cuando ya lo tengas. Imagina ese día, tu familia, tus amigos, el entorno físico, etc.

Para profundizar consultar el libro de Te amo… pero soy feliz sin ti.




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