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TÓNICO PARA EL ALMA



¿Cómo ser inspiración para tu familia?

Escuchamos continuamente que dentro de las familias hay grandes discusiones y peleas, las cuáles en muchos casos se derivan de la falta de  tolerancia, donde las ideas de cada miembro de la familia no son valoradas y respetadas, causando que el diálogo se pierda y se entre en un círculo vicioso donde las relaciones cada vez se deterioran más.

Es por esta razón, que hoy en el Día Internacional de las Familias, te propongo que tú como ejemplo inspirador de tu hogar, hagas un alto en el camino y evalúes cómo te estás comunicando con el resto de tu familia, bien sean tus hijos, padres, pareja, hermanos, tíos, etc, para que logres ser inspiración y puedas cultivar a tu alrededor relaciones sanas y armoniosas.

Para lograr esto, te invito a que revises los siguientes puntos:
• ¿Crees que sabes hablar para que te escuchen? ¿Alguna vez te has preguntado por qué Dios te dio dos orejas, dos ojos y una sola boca? La respuesta es muy sencilla: para que no hables tanto.
• ¿Consideras que sabes escuchar para que te hablen? Cuando alguien llegue a ti con críticas, escucha sólo aquellas que sean constructivas y aporten algo bueno, pero no hagas caso a chismes, habladurías o palabras que de una forma u otra perturben tu paz interior o la de los otros.
• ¿Hablas solamente lo necesario y en muchas ocasiones tus palabras son más elocuentes y convincentes que tu silencio? Nunca utilices la palabra para comparar o despreciar a los otros. Si no tienes nada constructivo que decir, guarda silencio. Busca lo bueno en las personas y exprésalo con aquellas palabras reconfortantes y de admiración que nunca has dicho porque supones que el otro “ya lo sabe”.
• ¿Sabes escuchar la voz de tu conciencia y sobre ella tomas tus propias decisiones o actúas de acuerdo con lo que piensan los demás? No permitas que te presionen a actuar o a hacer cosas que la voz de tu conciencia te aconseja no hacer; o que te impidan hacer aquello que, bien sabes, debes hacer. Aprende a decir no.
• ¿Te dejas guiar por las intuiciones, los presentimientos y las percepciones? Estas son la manera como tu corazón se conecta con tu mente. Por eso, en silencio, escucha con atención. Habla con precaución y actúa con una firme decisión, de acuerdo con lo que tú sientes, y no con lo que sienten los otros.
• ¿Eres consciente de todo lo que te dices a ti mismo y de lo que le dices a los otros? Identifica diariamente de qué manera hablas a tus hijos, a tu pareja, a tus padres, a tus amigos, a tus compañeros de trabajo y a todos los que comparten contigo diariamente. Una vez eres consciente de esto, podrás comenzar a cambiar aquello que genera malestar en los demás.




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